jueves, septiembre 28, 2006

un servicio espantoso

"Estaba trabajando, como siempre en un restaurant del centro. Era un domingo por la tarde y el calor latente se colaba por las ventanas a pesar de la buena ventilación que tiene el lugar. De pronto entraron eran diez personas que pidieron su mesa, yo me decidí a atenderlos y les ofrecí pasar del lado donde me tocaba atender las mesas a mí. Todo iba bien, les lleve pan y salsas para que tuvieran un buen entremés que les abriera el apetito, les lleve sus bebidas. Inclusive tomé sus ordenes.

Regresé a la mesa con la mitad de los platillos que habían pedido, entonces notamos algunas anomalía, pues ellos negaban haber pedido un corte de carne que yo les llevé.

De pronto un joven muy guapo me preguntó
-¿Quién ordenó ese platillo?

Yo me limité a contestarle de forma tajante, cortante y grosera

-aquí lo pidieron y ya no se puede cancelar

entonces regresé a la cocina por el resto de sus platillos y cuando los conté, noté que faltaba uno de ellos, pero decidí hacerme guaje y decirles que nunca me lo pidieron, el joven ya molesto me pidió que esta vez tomara, yo, nota de lo que pedían y trajera el platillo que faltaba.

De plano esa mesa me intimidó y decidí dejar de atenderla, le pedí a un amigo mesero que lo hiciera por mí."

Probablemente eso fue lo que el mesero debío de haber pensado al dar ese espantoso servicio. Lástima por el restaurant, porque en realidad la comida estaba muy buena, pero el servicio dejó mucho que desear.

domingo, septiembre 24, 2006

nunca les ha pasado...

nunca les ha pasado que van por la calle y encuentran alguien que no veían hace muchísimo, o... que estan a medios chiles y les ponen la canción precisa que esperan, o... que van pasando por la vida y les ocurre una coincidencia inexplicable que sólo ustedes entienden y que no tendría sentido si ustedes no se lo dieran.

Las coincidencias son la onda, este post va dedicado totalmente a coincidencias porque la neta. inches coincidencias te llegan hasta el alma. Hoy me salió una galleta china de la suerte que realmente fue una reverenda ...ada, pero realmente es verdad, finalmente uno cree lo que quiere creer.

Yo creo que el destino es algo de lo que no puedes escapar y si te llega te llega, por eso no hay que planear tanto y hay que dejar que lo que tenga que pasar, sólo pasé.

Amen