Un fin de semana largo...
Todo comenzó el jueves, tenía un compromiso nocturno y me alisté desde temprano, lo malo fue que olvidé las llaves adentro del departamento. Traté de llamar a mi arrendador, que tiene una llave de repuesto, pero no contestó, fue como si no estuviera en París; y así era, no estaba en la ciudad, pero no lo supe sino hasta la mañana siguiente cuando logré comunicarme con él. Mientras dormí en casa de las "pretties". El viernes fue sencillo pero lleno de incertidumbre, pues no sabía que tendría que hacer para abrir mi studio; adicional sabía de antemano que en la noche tendríamos que partir a Amsterdam y que yo tendría que manejar. La verdad es que estaba muy emocionado acerca de manejar en Europa, pero también tenía miedo sobre la forma de hacerlo. Al final todo se resolvió de una manera sin igual: abrí mi casa, hice mi maleta e inmediatamente después tomamos la carretera, al cabo de 5 horas llegamos a Amsterdam y pasamos la noche estacionados en la calle: dormimos dentro del carro aunque sólo fuera por 2 horas. Después llegamos al hostal y nos registramos, en menos de lo que creímos, ya estabamos tomando el tour gratis por las calles de Amsterdam (continúa)...
