15 de septiembre
Acabó de regresar de guanajuato con dolor de cabeza y mucho sueño. Son las cinco de la mañana y el mundo gira y gira. El taxista, que amablemente se ofreció a traernos de guanajuato nos deja en la parada de camión. Tomo el autobus que lleva hasta mi casa y no aguanto el sueño, voy cabeceando en el asiento y me despierto con cada parada que el chofer hace. Llego a mi casa a las siete de la mañana y lo único en lo que puedo pensar es dormir, dormir, dormir. Llego abró mi cama y me quito la ropa mojada por el torrencial aguacero que se precipitó sobre la capital del estado........ Ahhh que noche tan larga
